6 METROS BAJO TIERRA.

CAPÍTULO 6

EL ÉXODO.

    Ahora supe que era lo que había hecho que aquel ente escapara, definitivamente me había topado en mi camino con una presencia divina y aún cuando mi diálogo con esta había sido muy corto y me había dejado más preguntas que respuestas, era alentador el saber que aunque fuera por unos segundos, había una esperanza de salvarme de continua siendo la herramienta del mal. Al amanecer los trenes estaban listos para iniciar su jornada y yo me fui a casa.

    Durante ese día estuve con mi hija y mi esposa, para mi era un gran aliciente ver que ya casi no tenía secuelas de su enfermedad, y que ya no necesitaba el aparato respiratorio para continuar con vida...por un momento sentí que todo iba a estar bien. Por la tarde estuve haciendo reparaciones en la casa, hasta la hora de dormir. Con algo de cansancio fui a la cama, mi esposa estaba rendida por ese día así que ya llevaba por lo menos media hora de estar acostada, yo simplemente me acurruqué a su lado pero al momento en que la abracé una risa que no era la suya comenzó a escucharse en la habitación, era una risa cavernosa, demoniaca se puede decir, algo que definitivamente me hizo estremecer.

-jajajajajaja. pobre... pobre Mateo... dime ¿Qué se siente estar condenado?...-
De inmediato me levanté y encendí la luz, ante mi se hallaba el ser más repulsivo que yo jamás hubiera visto hasta entonces, era el cuerpo de mi esposa, pero con un aterrador cambio, su piel estaba amarillenta, sus ojos totalmente negros, es decir, faltaba ese espacio en blanco que todos tenemos, sus uñas estaba crecidas, eran enormes garras, sus dientes todos eran enormes colmillos y estaban manchados de sangre... yo me hice para atrás al punto de dejarme caer de sentón.

-¡qui...!¡¿quién eres?!-
- no me reconoces mi amor... soy tu esposa... ¿recuerdas que estaremos juntos la eternidad?...ven acá hagamos bebés...-
De inmediato casi a gatas intenté correr, pero mi cuerpo no respondía.. fue en ese momento que escuché otra risa y otra voz que conocía de sobra... en el fondo de la habitación recargado en el quicio de la ventana estaba el ser del mal que amenazaba con destruir mi mundo, y en el momento en el que este ente demoniaco comenzó a hablar, el espectro con la forma de mi esposa se quedó quieto, pero jadeante como un perro.

-Hola Mateo.... que gusto me da verte...¿te gusta tu nueva novia?...-
-¡¿ahora qué quieres?!...¡ déjame en paz!-
-Sh, sh, sh, sh, no puede ser que así recibas en tu casa a las visitas... -
-¡¿qué hiciste con mi esposa?!-
- ya, no aguantas una broma... tu esposa va a estar bien... claro, si sigues trabajando conmigo...oye por cierto... muy linda tu esposa... ¿crees que ella y yo podríamos...no se he imaginado mil maneras de hacerla gritar... ¿entiendes?-
-¡si le haces algo a mi esposa te voy a...!-
-¿a qué Mateo?... no seas pendejo... ¿aun crees que puedes ganarme a mi?... Ya, la verdad admiro que tengas coraje... eso deberías usarlo para servirme ¿no crees?... Bueno... a lo que vine... mañana tendrás la oportunidad de se más que un peón de mis huestes...verás, he pensado que no me gusta como trabajan dos de tus trenes... así que he decidido que mejor estarán descarrilados ¡pup!... mañana me servirás como nunca, pues he decidido que vamos muy lentos... así que quiero esas almas ya....¿que día es mañana? oh sí, mañana es sábado... nadie te culpará por el descarrilamiento, todos sabemos que el metro se satura mucho los sábados ¿no?... pues mañana tu ayudarás a que quinientas gentes sombra crucen a tu mundo... mira ya he sido paciente....más que paciente contigo... pero si mañana no estás ahí, la que me va a pagar los platos rotos será tu esposa...piensa inteligente... ¿qué no ves la grandeza que te espera si te conviertes en mi sirviente...?-
-yo... yo no te pedí esto...-
En ese momento las lágrimas se apoderaron de mis ojos, me sentí totalmente perdido ante aquella devastadora declaración, era un sacrificio enorme para mi... pero al mismo tiempo no quería cargar en mi conciencia con quinientas muertes inocentes.

-ya, ya... no seas llorón Mateo...-

 en ese momento simplemente me tocó el hombro y no se ni recuerdo como, pero me abandonaron las fuerzas, y me dormí. A la mañana siguiente desperté, por una fuerte sacudida que mi esposa me dio, simplemente ya era ella, como siempre había sido.

-¿que...? ¿qué pasó?-
-ay amor creo que deberías de pedir tus vacaciones ya estás demasiado cansado, me costó mucho trabajo despertarte.-
-¿qué hora es?....-
-son la nueve...-
-mi pequeña... la escuela...-
-Tranquilo... hoy es sábado...-

Sábado... en ese momento recordé que el máximo atentado contra la vida humana de las fuerzas del mal sería en ese día, me levanté rápido y me metí a bañar...fue en el momento cuando el agua impregnaba mi cuerpo, cuando tomé una de las decisiones mas trascendentales en la vida de un ser humano, decidí que no dejaría que el ente ganara, pensé en todas esas familias que llorarían la pérdida de un ser querido, a causa de que un ser humano, no habría tenido el valor de enfrentar al mal, decidí que en mis manos estaba hacer ese enorme sacrificio. Al salir de la ducha, mi esposa me aguardaba, por su semblante vi que una gran emoción la embargaba ella me besó, y después dejó correr su voz dándome una noticia que en otro tiempo habría sido maravillosa.

-mi amor... te lo tengo que decir, antes de que te vayas al trabajo ¡estoy embarazada!-

    Traté de sonreír, pero las sonrisas al igual que el amor, no se pueden falsificar...

-¿qué sucede mi amor... ? ¿no estás feliz? -

Claro que lo estaba, pero ahora tenía mas que perder en esta vida y pensando que no había más remedio que ceder ante el mal, y seguir sirviéndole a ese ente, me había resignado... pero fue en ese momento que de nuevo vi a ese hombre, de la vestimenta blanca, ahora estaba cruzando la calle, jugando con un gatito.

-mi amor... espera... tengo que salir un momento...-
Sin mediar más palabra salí de la casa y crucé la calle, él, este ángel me miró con serenidad, y cuando estuve frente a el no pude más si no darle un abrazo, después de eso él se dirigió la mirada al inocente gatito y fue entonces que me dio las respuestas.

-este gatito.... lo atropellaron en la mañana, si, debería estar muerto pero... supo luchar... supo que no debía entregar su alma... y peleó, entonces yo pude escucharlo...-
-hice algo terrible...-
-no aún no lo haces...pero quizás lo hagas... mira, se lo que te está sucediendo... pero este es el territorio del hombre, se rige por el libre albedrío... intentarán confundirte y entrar a tu mundo... pero no pueden arrebatarte ninguna alma... a menos que el poseedor de ella esté dispuesto a entregarla ¿captas?..., oye, tu esposa, salió a verte... no la hagas esperar... protégela y yo protegeré tu hogar...-

En ese momento mi esposa estaba parad en la puerta, me miraba desde ahí, cuando giré la cabeza para mirarla, ese ángel desapareció nuevamente, simplemente levanté al gatito y crucé la calle con el, mi esposa extrañada, tenía muchas preguntas, pero yo necesitaba irme al metro, simplemente le di al gatito...
-amor... me haces el hombre más feliz de este mundo... cuídate mucho...tengo que ir al trabajo... -

no se que más le dije, pero tenía que moverme rápido, ya tenía un plan en la mente así que decidido. me fui a trabajar....

CONTINUARÁ...

Christian Perales 
El Comisario del terror 
Derechos reservados 
Junio 2015

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